Designcom58's Weblog

Icono

Textos y documentos relacionados con la evolución de la maestría con el tema de la Iconografía del Chopo.

Reseñas y críticas periodísticas

CORTINAS Y HUMO

El Seminario de Cultura Mexicana Momentum

ENTREVISTA ERIKA

IMÁGENES POSIBLES grabado cubano

ÌSLAS PITIUSAS E ISLAS CANARIAS expo foto

La Tallera El contexto momentáneo y un cierto estilo internacional

M.XIX=86-05 Mar’ia Helena Leal Lucas

Máscaras tradicionales

Nostalgia y otras manías

Óscar Bachtold

Archivado en: Sin categoría

We’re only in it for the money

frank zappa we're only in it for the moneyWe’re only in it for the Money

Una alegoría irónica como Herejía

Es febrero del año 1968 y aparece el álbum de Frank Zappa y The Mother of Invention –We’re only in it for the money- que hace una alegoría irónica al reciente Sgt. Pepper Lonely Hearts Club Band de The Beatles, aparecido solamente siete meses antes. Por un lado The Beatles en ese momento ya han recorrido el camino que los consagraría como los revolucionarios que transformarían la música del rock y que prácticamente asentarían el campo en lo que se transformaría en el fenómeno del pop, convirtiéndose en el prototipo del fetiche-mercancía-producción de la llamada sociedad del espectáculo.

La idea central de esta propueta es la proposición de una diagramación donde se destaca una analogación del espacio sagrado que se origina en el transcurso del paso de los signos a los símbolos, en el momento de la resignificación de la liturgia que sale de las catacumbas hacia el siglo IV, bajo la forma del icono, convirtiéndose en palabra arquitecturada y construida que abre las puertas del templo, a manera de teología visual. Posibilitando al icono el testimoniar la presencia de un santo y expresando su ministerio de intercesión y de comunión. Al tiempo que toda obra puramente estética se abre en tríptico, cuyas hojas están formadas por el artista, la obra y el espectador. El artista ejecuta su obra, juega con todo el conjunto de su genio y suscita una emoción admirable en alma del espectador. El conjunto se cierra en el triángulo del inmanentismo estético. Y aunque la emoción pase al sentimiento religioso, éste sólo viene de la capacidad subjetiva del espectador al experimentarlo. Luego entonces el ritual del icono no opera ninguna metamorfosis, sino que identifica el icono con su propia realidad de semejanza, con el Nombre dibujado, como su lugar y el centro energético de su irradiación. En síntesis el icono construye subrepticiamente un tejido espacial que segrega la indestructible coalescencia del poder temporal y espiritual. (1)

Toda esta encarnación que se dibuja en ese movimiento de parangón con que la cultura del pop presidida por The Beatles, los llevó al “pulpito de espectáculo globalizado”, es la inscripción que se propone rastrear en aras de reconocer las posibles implicaciones circunscritas en dicha operación. Al respecto se busca apoyo en la aclaración que hace María-José Baudinet refiriéndose a Nicéforo el Patriarca, cuando hace la aclaración de lo que se debe entender por las nociones de inscripción y circunscripción. Aduciendo que por la primera se deben tener dos tipos de maneras para entenderla, la primera se refiere a los caracteres de estos elementos (los del icono) que se imprimen de acuerdo a una concatenación ordenada, que procede de las sílabas, y la otra acepción hace referencia a lo que atañe a la mimética, que implica el trazado de los contornos y la representación según un modelo. En este caso la referencia es en este segundo nivel de la mimética, efecto mismo que logra Zappa al alegorizar la portada de The Beatles.

Musicalmente para el cuarteto significa su máximo logro a nivel conceptual, experimental y es su consagración como avatares de la música rock e instauradores de las máximas pleitecias del pop, que para entonces no podía ocultar una nueva esquematización mediática globalizada, que encarnaba toda una nueva visión mercadolólogica. La portada del Sgt. Pepper fue diseño de Peter Blake, artista inglés que destacó en motivos pop-art, utilizando para este diseño imágenes de arte encontrado (ready.made), que mezcla con una fotografía de los cuatro artistas vestidos de sargentos cuyo vestuario fue diseñado por el diseñador mexicano Manuel Cuevas, mezclada con un collage de personalidades famosas. Hay que destacar que la figura del cómico mexicano Germán Valdez “Tin Tan”estaba prevista y a una negación de su parte, se incluye una imagen de un árbol de Metepec que se incluyó en un extremo de la portada. Entre los rostros célebres se encontraban Marilyn Monroe, Marlon Brando, Edgar Allan Poe, Aleister Crowley, Bob Dylan, D.H. Lawrence y hasta Shirley Temple. Este momento significa por el contexto, ese espacio canonizado (en cuanto a la portada como fetiche-deseo-mercancía) que The Beatles ocuparían como plataforma de todas sus fantasías, subterfugios y evidentemente, como ventana del poder de la comunicación magnificada que representa este momento en los movimientos vanguardistas y de liberación a nivel global.

La noción de inscripción que es lo que se está ilustrando viene a colación, en el momento que se hace un análisis y recuento de los elementos que aparecen en este nivel. Primero aparecen Zappa y los integrantes de The Mothers parodiando al grupo inglés, en una verdadera orgía visual; donde había luz y radiancia, ahora hay tenebra y relámpagos, las flores están cambiadas por vegetales y sandías, y así sucesivamente los elementos heteróclitos y paradigmáticos, son suplantados y escamoteados, hasta desdibujar todo el contexto y proponer una nueva lectura, donde se circunscribe la nueva significación que ha propuesto la herejía al trastocar el espacio sagrado y divinizado que había logrado el estatus quo –fetiche-deseo-mercado-.

La circunscripción en realidad está en el espacio, en el tiempo, en su principio o en su comprensión. En el lugar, es precisamente el caso de los cuerpos puesto que hay circunscripción de todo lo que está contenido en los límites espaciales. En el tiempo y en su principio es circunscribible lo que, no existiendo anteriormente, ha empezado a existir en el tiempo. Desde el punto de vista de la comprensión, son circunscribibles aquellas cosas que abarcan el pensamiento y el conocimiento. La circunscripción está dada y existe en tanto y tan bien cuando hay perímetro y determinación de un objeto contenido y definido, o bien cuando existe delimitación de una cosa dotada de comienzo y de movimiento, o también cuando se da compresión de un objeto de pensamiento y conocimiento.

Bajo tal perspectiva los elementos circunscritos en la imagen propuesta, enumera una serie de paradigmas de una manera esquemática y bien dirigida en cuanto a su contextualización; el uniforme de sargento en el que están ataviados denotaría esa instancia de las nuevas burocracias que se pertechan en el poder judical-militar, las figuras de Monroe y Brandon traerían a colación el imperio en que estaba transformado el Hollyood de esa escena, Crowley mago y hombre perverso que convulsionó a la sociedad victoriana de su tiempo, Poe autor que hace despertar a la sociedad americana a las letras, Dylan profeta moderno y músico que determina a su generación; en fin, la propuesta es un pedestal de figuras carismáticas y lugares de la cultura contemporána cargadas de poder, en que las que las referencias circunscritas sólo hacen reclacitrar las referencias de sobrecomplacencia sin orden y denotando un caos ante el determinismo económico que se refleja en la desfachatez de una propuesta pretenciosa y arrogante. Ahora bien habrá que hacer la aclaración de cualesquier interpretación de “lo circunscrito” sólo es por un ejercicio de volición e interpretación que no responde a ningún principio coercitivo, puesto que no hay una relación consecutiva entre ambas dos nociones.

Como siguiente punto, se plantea que existe una operación que ha sido propuesta subconcientemente en la fetichización de la mercancia en los esquemas productivos y de deseo-consumo de las nuevas sociedades espectaculares. El fenómeno del pop es característico también del advenimiento de la estructuración de la sociedad del espectáculo, bajo el nuevo canon de los medios masivos de comunicación, en lo referente a la música, principalmente designa a la “otra” música, la que no tiene raíces culteranas, la que se hace proclive en los medios y los grupos subsidiarios –jazz, funk, folk, rhytmh & blues, etc.-

En esta misma línea se puede rastrear lo que recientemente han propuesto en el primer número de El Espectro Rojo (revista teórico crítica nacida de las Zonas de Disturbio y el proyecto de campus expandido del MUAC), donde se hace la reflexión de la categoría de fetiche como centro de teorización crítica de la sociedad mercantil, a la vez que se hace énfasis en el hecho de que la noción misma, emerge como complemento clave del binomio pensamiento ilustrado y colonialismo. Es de subrayar que al igual que se remarca la ocupación de la intersección entre un imaginario colonial y la producción de diversos discursos y cuerpos de análisis, también se ha hecho evidente una entronización conceptual donde es posible rastrear lo que en El Espectro Rojo se diagrama como una experiencia, en tanto que ficción teórica y ficción estética dentro del arte y dentro del capitalismo. (2)

La premisa fundamental del ensayo apuntaría a destacar como Frank Zappa y The Mothers of Invention en el álbum aludido –We’re only in it for the money-, avanzan en esa captación del fenómeno que sostiene a la nueva sociedad espectacular que Guy Dabord describe en sus tesis 4 y 11de la Sociedad del espectáculo:

“El espectáculo no es un ensamble de imágenes, sino un reporte social entre personas, mediatizado por imágenes.”“Analizando el espectáculo, se habla de cierta manera el lenguaje mismo de lo espectacular, es así que se pasa sobre el terreno metodológico de esta sociedad que se expresa en el espectáculo. Pero el espectáculo no es otra cosa que el sentido de la práctica total de una formación económico-social, su empleo del tiempo. Es el momento histórico que nos contiene”.

profanando alegóricamente e irónicamente, ese espacio sagrado que la entronización del fenómeno pop hizo de The Beatles y su Sgt. Pepper Lonely Hearts Club Band; diagramando una HEREJÍA en el sentido peyorativo y represivo que la noción adquiere a la sombra de la ortodoxia religiosa inaugurada en 325, cuando el catolicismo se constituye en religión de estado. (3)

Es en ese sentido, que rastrear como conceptualización tal proposición, conlleva tanto la verificación de la propuesta del espacio divinizado y hecho icono, como la visión de la trayectoria del eje de fetiche-deseo-mercancía y la consecuente elaboración e implantación de una estrategia de economía y filosofía política de los nuevos medios de comunicación masiva, que han alcanzado la nueva armazón de la llamada sociedad del espectáculo, que desde 1967 Guy Dabord propuso y cuyas tesis siguen marcando el devenir de la globalización. En consecuencia el desarrollo de esta propuesta remarca el movimiento alegórico irónico –ilustrado por Zappa y The Mothers-, ahí donde es evidente el engaño y la manifestación de la falsa conciencia de los movimientos culturales espectaculares. Otra vez con Dabord en sus tesis 13 y 14:

“El carácter fundamentalmente tautológico del espectáculo deriva del hecho simple de que sus medios son al mismo tiempo su fin. Es el sol que no se esconde nunca sobre el imperio de la pasividad moderna. Recubre toda la superficie del mundo y se baña indefinidamente en su propia gloria.”“La sociedad que reposa en la industria moderna no es fortuitamente o superficialmente espectacular, es fundamentalmente espectacularista. En el espectáculo, imagen de la economía reinante, el fin no es nada, el desarrollo es todo. El espectáculo no quiere rendirse a nada, más que a sí mismo.”(4)

Dentro del archivo se ha escogido al músico y artista Frank Zappa por ser un exponente que por su extracción (Baltimore, Maryland de padres con ascendencia siciliana-griega-árabe y francesa) dice mucho de su situación de inmigrante y la manera de representar a una nación formada a la manera de las colonias imperiales. Michel Delville y Andre Norris dicen del artista:

Zappa se muestra como uno de los más prolíficos artistas del siglo XX, un compositor cuya propuesta musical integralmente estaría acusada de exceso maximalista. Sus intentos por abarcar diferentes géneros y prácticas creativas (rock, jazz, blues, música orquestral, film, ópera,…) han sido frecuentemente interpretadas como un deseo bulímico para explorar la totalidad de los modos y estilos presentes y pasados, en razón de crear collages musicales contrastados fuertemente y establecer su reputación como un extraño en el rock y las comunidades artísticas musicales. (5)

Como inmigrante en tiempos de guerra, Frank y su familia tienen que trasegar contra corriente y el artista asimila todos estos momentos, formando un carácter y una personalidad que lo harán destacar e integrarse en las corrientes musicales y artísticas del momento. El We’re only in it for the money, es su tercer álbum y marca a una generación y taza de manera definitiva a ese género de artistas que se distinguen por su profundidad conceptual y la inmanencia de sus propuestas, en la red existen más de media docena de ligas que proponen una militancia artística, con hondos planteamientos filosófico conceptuales, que confirman la propuesta del artista y lo relacionan con el materialismo ilustrado a la manera de Benjamin y la escuela de Frankfort. Lo anterior se reporta como una breve semblanza del conspirador y violentador, el crítico y el hereje; que ha encarnado en la figura de Frank Zappa y cuya vida y obra bien a bien provocan lo que Craig Owen refiere acerca de la alegoría, en el sentido de reconocerla (a la alegoría) en su manifestación contemporánea, registrando una idea general en lo que de verdad es, o más bien lo que representa, ya que la alegoría es una actitud tanto como una técnica, una percepción tanto como un procedimiento. Siguiendo con Owen, es este aspecto metatextual que se invoca cuando una alegoría es atacada como una interpretación adjunta post facto a un trabajo, como un ornamento retórico o un adorno. La idea a subrayar es que la estructura alegórica posibilita la lectura de un texto –en este caso de una imagen-texto- a través de otro, aun lo fragmentario, intermitente, o caótico que sus relaciones parezcan, realmente el paradigma del trabajo alegórico es el palimpsesto. Contundentemente Owen propone que la imaginería alegórica es imaginería apropiada; el alegorista no inventa imágenes sino que las confisca. Se instala para aclamar el significado cultural, posándose como su intérprete. Y en sus manos la imagen deviene “un otro” (allos = otro + agoreuei = hablar). El alegorista no restablece un significado original que pudo haberse perdido u oscurecido: la alegoría no es hermenéutica. Más allá, el alegorista añade otro significado a la imagen. Si añade, sin embargo, lo hace no sólo para reemplazar: el significado alegórico suplanta un antecedente; es su suplemento. Y es por eso que la alegoría es condenada, y también por eso es también la fuente de su pertinencia teorética. Para redondear y fijar esta idea se agrega que:

“Pudiéramos de esta manera también estar preparados para encontrar un motivo alegórico en el fotomontaje, ya que es “práctica común” de la alegoría “apilar fragmentos incesantemente, sin ninguna idea estricta de algún logro”. (6)

Finalmente, la alegoría en sí misma, le concierne a la proyección –tanto a la espacial como a la temporal- de la estructura como secuencia; el resultado, sin embargo, no es dinámico, sino estático, ritualístico, repetitivo. Es entonces la quintaescencia de la contranarrativa, ya que arresta a la narrativa in situ, sustituyendo un principio de desconexión sintagmática por uno de combinación diegética. En esta manera la alegoría superinduce una lectura vertical o paradigmática de correspondencias sobre una cadena de eventos horizontales o sintagmáticos.

Siguiendo en la línea del planteamiento de la estructura de la herejía de Zappa a este momento de clímax de la carrera de The Beatles, hay un seguimiento en consecuencia con esa lectura de correspondencias; Zappa prosiguió su trabajo por más de veinticinco años y trascendió géneros y expectativas del arte contemporáneo, y los Beatles sólo lograron dos álbumes más y colapsaron.

En este sentido es prudentísimo hacer notar que la mismo operación se da en Warhol y con Zappa en este momento del We’re only in it for the Money, en la manera en que ambos artistas se desmarcan de la escena psicodélica que prevalece. Sería material de otro artículo, pero existen elementos en el trabajo de ambos artistas que se llegan a conjugar, similares fines en sus propuestas y una visualización que explora otro remanso que se escapa al colorido y la búsqueda de formas que impera en la escena del rock y la psicodelia; Warhol y sus huestes propugnaban por una nueva reticencia en la imagen y una adecuación hacia el vector consumista, como bandera subsumida y adaptada a una actitud de cinismo y una estética de la superficialidad. Existe en el mensaje –del conjunto en general, Warhol, el Velvet, the Factory- una nueva propuesta, que rompe con la norma de la búsqueda de los patrones clásicos de la estética y se mueve en la producción de propuestas alternativas con la esfera multimedia, en esa añoranza por la falta de ubicuidad y la búsqueda de nuevas formas de placer, a partir de los nuevos estereotipos, que proponen la urbe al desmembrarse en sus toponimias. Las figuras –sino nuevas, en presentaciones sui generis- del traficante de drogas, el trasvesti, el yonqui, etc; son las constantes en la temática del grupo. En lo personal, Warhol explora los límites del mensaje, en su íntimo vínculo con la embajada publicitaria que se magnifica y entroniza en la nueva Babel de hierro, fijando los rostros y las imágenes, declarando un limbo, que deberá ser sublimado y recontextualizado, ahora por los críticos y la nueva estirpe de artistas que devendrán en lo que se ha hecho llamar: la posmodernidad. (7)

El juicio final se dirige a remarcar esa actitud de buscar en las discusiones medievales sobre teología de la imagen y seguir con un planteamiento del arte y la estética occidental, sus implicaciones y significados en las vanguardias modernistas, a partir de la enseñanza del devenir histórico, localizando los problemas, en movimientos transversales que convulsionen el propio armazón metodológico, rastreando los nuevos encuentros y desencuentros de objeto y sujeto. En este sentido es que hacemos referencia a un último movimiento siguiendo a Raoul Vaneigem en el momento que hace la reflexión de que l hombre actual está pagando el precio de la representación en términos de la estrechez del mundo y la complacencia personal. Anteponiendo la sobrevivencia por la vida, y el ejercicio intelectual por la existencia, mientras el cuerpo es dejado para expresar su descontento a través de la enfermedad y el malestar; una condición humana esencialmente miserable. Hipocresía acompañada de un descarado determinismo económico. Reproducción de la misma ideología en cualquiera de los espacios de su vida social e intelectual, confirmando su existencia por su ausencia. Diez milenios de economía aceptada como historia, verdades eternas y causas sagradas gobernando al amo y al esclavo, a través de generaciones sacrificadas intemperadamente. Ideología y mito en un striptease largo y sangriento, la democracia como ropaje, en las vestiduras del estado-nación, ya sin velos que cubran las vascas de la humanidad. Ni ilusión ni subterfugio para corroborar el mismo principio de la sobrevivencia humana a expensas de la vida. Devaluación y degradación a costa de la sobrevivencia de las especies. El fin de la ideología y el colapso de los sistemas de supervisión administrativa.

Dios, el Diablo, el Estado, la Revolución, el Supremo Saber, la Izquierda o la Derecha; la religión tramando su red. El dogma absoluto impuesto desde la infancia, bajo la creencia supersticiosa de la irreparable invalidez de los seres humanos. El apocalipsis disuelto entre el destino individual y comunal. Las galas de tal teatro de danza macabra y tragedia melodramática están presentes de inicio a fin, bailando y actuando la caída del imperio del mercado. Tras el atisbo del desastre nuclear se tambalean los despojos y ruinas del capitalismo de los monopolios y el Estado, viejas fábulas prediciendo la muerte de los dioses y la aniquilación universal, la Hora Final al otro lado del panteón dedicado a lo que viva al otro lado de la vida.

Los primeros signos, tras el fin de la tiranía del reino de la economía, se manifiestan más por el miedo, que por la joie de vivre o la relajación creativa. ¿El hormiguero proletario bajo reflejos insurreccionales, rompe con el poder patriarcal, cuya senilidad burocrática, se manifiesta desde los rumores de alarma exagerados, de acuerdo a la moda del momento, dígase; terrorismo, desempleo, bancarrota, hambruna, crimen cáncer, VIH, o polución? No, el miedo es a la creación de la propia vida, se ha sacrificado el derecho y el beneplácito propio que produce el egoísmo.

En tanto algunos proclaman la muerte de Dios, la promesa de salvación hecha por la economía, no anuncia más que la ruina futura, los entes comunitarios tanto como los agnósticos no se hayan y colapsan ante la debacle. La religión Católica y su caparazón a lo largo de su trajín desde la catacumba hasta la instauración del nuevo Estado, han diseminado enjambres de párrocos exaltando la moralidad en el nombre de la empresa Apostólica y Romana. Después la lucha se llevó hasta el altar del proletariado, y aquello que había empezado como una revolución contra la miseria, se torno una revolución miserable, donde también están condenados los más vociferantes sembradores de la emancipación y la felicidad, en las costras de la impotencia en la que se hacen yacer. Al parecer hay que saber vivir, conociendo y comprendiendo el mundo, sin transmitir el propio rencor, sin cacarear como lo hacen los cuervos desde el púlpito de los muertos vivientes, con sus figuras parroquiales. (8)

Notas y bibliografía

1. Evdokimov, Paul. 1991. El arte del icono. Teología de la belleza. Madrid. Publicaciones Claretianas.

2. El espectro rojo. http://www.espectrorojo.com/1/es/index.html

3. Vaneigem , Raoul. 2008.  Las herejías. Jus.

4. Dabord, Guy.1967. La sociedad del espectáculo. Tercera edición de 1992.

5 .Delville, Michel, Norris Andrew. Disciplined Excess: The Minimalist / Maximalist Interface in Frank Zappa and Captain Beefheart. Localizada en la dirección: http://www.cipa.ulg.ac.be/pdf/delvillenorris.pdf

6. Owen, Craig. 1994. Beyond Recognition: Representation, Power, and Culture. University of California Press

7. http://www.antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=670

8. Vaneigem, Raoul. 1998.  The Movement of the Free Spirit. Zone Books.

9. Boudinet, Jean Marie. “El Rostro de Cristo” en Michel Feher (ed.) 1989. Fragmentos para una historia del cuerpo humano. Cátedra.



Archivado en: Iconografía

Iconografía del Chopo

IconografÍa del CHOPO

Archivado en: Iconografía, Maestría Artes visuales y diseño,

Método cualitativo, algunas consideraciones.

De frente al problema de qué tipo de herramienta adoptar en la investigación en las ciencias sociales se perfilan cuatro lineamientos que la ciencia positivista presupone y que la tendencia cualitativa no debe dejar de soslayo al ser cuestiones básicas para cualquier planteamiento científico, estas son: 1) el correcto planteamientote del problema, pregunta o tema de investigación; 2) que se concatene con la recopilación adecuada de la información del planteamiento original; 3) a un adecuado diseño de investigación y 4) para concluir con una aproximación conveniente de los datos que componen el análisis y su ulterior interpretación. Tales datos tienen que ser bien aprovechados por la investigación cualitativa en función de la optimización de los resultados

Haciendo una distinción en el énfasis que supone un enfoque cualitativo o uno cuantitativo a la hora de la aplicación de un método de investigación, aparecen márgenes específicos que avalan dicho punto de vista. Dentro de las ciencias sociales se pueden distinguir estas dos orientaciones de aplicación práctica, sea hacia la cuantificación o la cualificación del fenómeno abordado. El paradigma positivista por un lado, el paradigma humanista por el otro; diferentes perspectivas para abordar el objeto –segmento del devenir de una sociedad dada- debido al área de interés específica de cada uno. A grosso modo advertimos que la orientación positivista dirige su preocupación hacia el establecimiento de leyes generales en torno a la ocurrencia de determinados hechos sociales. Del otro lado, la posición humanista enfatiza la interpretación de los fenómenos particulares que acontecen en un contexto de tiempo y espacio definidos. De manera aclaratoria y para establecer la diferenciación histórica, es propio presentar un eje paralelo entre ambas, enfatizando los aspectos centrales que las sostienen. Siguiendo a Héctor Cárcamo Vázquez es importante mencionar el planteamiento de Ruiz Olabuénaga en su libro Metodología Cualitativa donde hace ver que la base teórica conceptual de ambas posiciones podemos encontrarla en los planteamientos desarrollados por Emile Durkheim y Max Weber. Al primero se le considera como el principal exponente del paradigma positivista explicativo; en tanto sostiene un método de investigación sustentado en el establecimiento de relaciones causales para explicar los hechos sociales; hechos que pueden ser entendidos como: “…toda manera de hacer fija o no, susceptible de ejercer sobre el individuo una coacción exterior o también, que es general dentro de la extensión de una sociedad dada a la vez que tiene una existencia propia, independiente de sus manifestaciones individuales”.1 En este sentido, el paradigma mencionado se sustenta en la idea de que los elementos externos determinan en gran medida el modo de pensar y actuar de los individuos que pertenecen (como agentes constitutivos y constituyentes) a una organización social determinada. Por su parte Max Weber como exponente del paradigma humanista, pone especial énfasis en le concepto de acción social. Mismo que implica que cualquier acto realizado por el o los individuos posee una “carga” de intencionalidad propia, lo que supone la presencia de elementos subjetivos internos en el actuar de los sujetos. En palabras de Ruiz Olabuénaga: Por acción social debe entenderse una conducta humana (bien consista en un hacer externo o interno, bien en un omitir o permitir) siempre que el sujeto o los sujetos enlacen a ella un sentido subjetivo. De esta forma, el sujeto ya no está condicionado por “elementos externos a él”, sino que más bien su accionar estará dado en función del sentido que éste le otorga a sus experiencias.

SUBJETIVIDAD

OBJETIVIDAD

Acción Social – Max Weber

Hecho Social – Emile Durkheim

Comprensión – Interpretación

Explicación

Lo expuesto permite presentar el paralelo existente entre ambos paradigmas, según Cea D’Ancona:

Paradigma Cuantitativo

Paradigma Cualitativo

Base epistemológica

Positivismo, Funcionalismo

Historicismo, Fenomenología, Interaccionismo Simbólico.

Énfasis

Medición objetiva (de los hechos sociales, opiniones o actitudes individuales); demostración de la casualidad y la generalización de los resultados de la investigación.

El actor individual: descripción y comprensión interpretativa de la conducta humana, en el propio marco de referencia del individuo o grupo social que actúa.

Acopio de información

Estructurada y sistemática.

Flexible: un proceso interactivo continuo, marcado por el desarrollo de la investigación.

Análisis

Estadístico, para cuantificar la realidad social, las relaciones causales y su intensidad.

Interpretacional, sociolingüístico y semiológico de los discursos, acciones y estructuras latentes.

Alcance de resultados

Búsqueda cuantitativa de leyes generales de la conducta.

Búsqueda cualitativa de significados de la acción humana.

Éste es pues un modelo, a lo largo de los años el proceder de los investigadores ha variado según sea el caso hacia la validación de la utilidad de resultados para audiencias variadas y la focalización en el proceso o los eventos formativos, así como el acopio de datos sobre el producto o los resultados sumativos a partir básicamente de observaciones que adoptan las formas de entrevistas, narraciones, notas de campo, grabaciones, transcripciones de audio y videocasetes, registros escritos de todo tipo, fotografías o películas y artefactos. Margaret D’Lecomte añade: “La mayor parte de los estudios cualitativos están preocupados por el contexto de los acontecimientos, y centran su indagación en aquellos contextos en los que los seres humanos se implican e interesan, evalúan y experimentan directamente (Dewey, 1934; 1938). Esto es lo que significa calidad: lo real, más que lo abstracto; lo global y concreto, más que lo disgregado y cuantificado. Es más, la investigación cualitativa investiga contextos que son naturales, o tomados tal y como se encuentran, más que reconstruidos o modificados por el investigador (Sherman y Webb, 1988).”2 Yendo todavía más a fondo, el Dr. Lamberto Vera Vélez confirma: “La investigación cualitativa es aquella donde se estudia la calidad de las actividades, relaciones, asuntos, medios, materiales o instrumentos en una determinada situación o problema. La misma procura por lograr una descripción holística, esto es, que intenta analizar exhaustivamente, con sumo detalle, un asunto o actividad en particular. A diferencia de los estudios descriptivos, correlacionales o experimentales, más que determinar la relación de causa y efectos entre dos o más variables, la investigación cualitativa se interesa más en saber cómo se da la dinámica o cómo ocurre el proceso de en que se da el asunto o problema.”3

Aquí acoto un factor determinante, la investigación cuantitativa tiene ventajas clave al hacer énfasis en: a) los diseños de investigación, b) la preocupación por la validez y la fiabilidad, c) la construcción cuidadosa de los instrumentos de investigación y d) el rigor y la exactitud técnica. Lankshear y Knobel afirman que estas ventajas deberían transmitirse a la investigación cualitativa, con el fin de que ésta no se convierta en una excusa para hacer investigación “débil”, y continúan al referir que es importante resaltar que la investigación cualitativa está sumamente interesada en la profundidad de ciertas situaciones (significados, razones, detalles del proceso), por tanto es indispensable hacer investigación de manera más rigurosa y transparente posible, la representación del proceso de investigación debería ser verificable, honesta, anotada, creíble, coherente, fundamentada, respaldada por la teoría y susceptible de ser seguida (o eventualmente repetida) por otras personas. Estos autores haciendo acopio de sensibilidad y destreza sintetizadora apuntan una serie de características, que llaman genéricas, que apuntan hacia la investigación de buena calidad, identificando cinco cuestiones claves:

1) El problema o pregunta será enmarcado cuidadosa y claramente, con proporciones manejables. Bien enfocado, ni demasiado general ni demasiado confuso, de manera que bien abordado el problema o la pregunta debe tener una utilidad pragmática.

2) Al estar bien planteado el tema, el diseño de investigación se acoplará. El diseño de investigación es un profundo acercamiento estratégico, es la aplicación de una lógica adecuada, el planteamiento del tema tiene que ser original, claro y preciso en función del ajuste de las dos partes.

3) El acopio de información y el tratamiento de ésta, tiene que hacer referencia a un tema conocido y bien planteado como problema o pregunta con sentido, en el caso de estar buscando sólo información; además de comprender el fenómeno, así como cierta forma de explicación e interpretación, si algo inesperado o fuera de lo normal discurriera en los eventos de la investigación. La investigación debe ponderar de una manera sistemática cualquier desviación; el profesor o el cuerpo docente, estará al tanto de las medidas ad-hoc, como por ejemplo hacer asequible bibliografía pertinente y consultas con especialistas en la materia, en función de proponer un procedimiento correctivo.

4) Debemos construir técnicas y procedimientos variados que garanticen la calidad de nuestra información, incluso que sean repetidas por otros investigadores a manera de ampliar la investigación y de mejorar la base de información en las que se fundan las acciones de comprender y explicar.

5) Ciertos aspectos de análisis e interpretación. Al interpretar ciertos hallazgos apelamos a conceptos, ideas, teorías, argumentos, modelos de explicación y similares para pasar de nuestro análisis de los datos a juicios que podamos defender como informes razonados de cómo y por qué ocurrieron las cosas que nuestro análisis dan a conocer.

Por mucho las acotaciones anteriores promueven un somero acercamiento a un vector de la investigación cualitativa, que sí está haciendo aportaciones definitivas a la metodología de la ciencia, cuya profundización es un recurso necesario para un ulterior replanteamiento y agudización conceptos, postulados y nuevas definiciones.

Para apoyar esta primera aproximación al método cualitativo y su aplicación desarrollando interacciones productivas con la metodología cuantitativa expongo la existencia de un artículo de Fernando Conde donde desarrolla una propuesta para articular las técnicas cualitativas, a través del análisis de los discursos, y las técnicas cuantitativas-estadísticas, vía la distribución de frecuencias, para la investigación social. Dicho acercamiento se aplica después de describir lo específico de los objetos producidos y analizados por ambas técnicas, en el prospecto se desarrolla la posibilidad de construir espacios topológicos a partir de los textos (análisis cualitativo) y distribuciones de frecuencias (análisis cuantitativo), específicos de cada técnica; entre los cuales, el autor postula la existencia de un isoformismo. Además, el artículo propone el desarrollo de la vía analógica y no sólo la pura extensividad lógica, como un mecanismo tácito para la construcción de dichos espacios topológicos.

A manera de conclusión menciono que este perfil metodológico del análisis cualitativo tiene una perspectiva de desarrollo propuesta por la investigadora Margaret D. LeComte sobre los Standard de 1993, propuesta que se ha seguido desarrollando y que ha evolucionado en el sentido de proporcionar una serie de herramientas conceptuales, de los cuales los siguientes tres aspectos son los más proposititos: 1) la preocupación por los aspectos humanos de la evaluación; b) los temas de la validez y el significado; y c) una definición más amplia de las técnicas legitimadas de acopio y análisis de datos. Todo un campo de acción para los evaluadores de programas.

Notas.

1. Hermenéutica y análisis cualitativo. Cinta de Moebio, septiembre, número 023. Héctor Cárcamo Vázquez. Sociólogo. Magíster en Investigación Social. Universidad de Concepción, Chile.

2. Un matrimonio conveniente: diseño de investigación cualitativa y estándares

para la evaluación de programas. Margaret D. LeCompte.

3. La investigación cualitativa. Dr. Lamberto Vera Vélez, UIPR, Ponce, P.R.

Bibliografía propuesta:

1. Un ensayo de articulación de las perspectivas cuantitativa y cualitativa en la investigación social. Fernando Conde.

2. La investigación cualitativa

Dr. Lamberto Vera Vélez, UIPR, Ponce, P.R.

3. Los métodos cualitativos: el estado del arte.

Janice M. Morse (1) Directora del International Institute for QualitativeMethodology de la Universidad de Alberta, Canadá.Traducción: Francisco J. Mercado Martínez y Elizabeth Alcántara Hernández.Publicado originalmente en Qualitative Health Research, 9(3), 1999, pp. 393-406.

4. Problemas asociados con la metodología de la investigación cualitativa.Colin Lankshear y Michele Knobel.Investigación cualitativa.Perfiles educativos, enero-marzo, número 87. UNAM. México, D.F.

5. Un matrimonio conveniente: diseño de investigación cualitativa y estándares

para la evaluación de programas.

Margaret D. LeCompte.

Escuela de Educación Universidad de Colorado-Boulder

Revista ELectrónica de Investigación y EValuación Educativa // 1995 // Volumen:1 //Número 1 ISSN 1134-4032 // D.L. SE-1138-94.

6. Hermenéutica y análisis cualitativo. Cinta de Moebio, septiembre, número 023. Héctor Cárcamo Vázquez. Sociólogo. Magíster en Investigación Social. Universidad de Concepción, Chile.

Luis Alberto Zamora Cubillos

lazc@cablevision.net.mx

lazc@xipe-totec.org

55 66 60 54

044 55 19 20 68 68

Diseño y Comunicación

Archivado en: Maestría Artes visuales y diseño

Aspectos teóricos del diseño.


|Aspectos teóricos

del diseño.

Ya en la solapa de su libro Diseño y Comunicación Social en 1976, Bruno Munari destaca: “Algo está cambiando en los métodos de enseñanza de las escuelas de arte. Nuestra etapa está transformando el tipo de artista subjetivo romántico, en un tipo lógico creativo, que es el diseñador.”1 Más adelante en el prólogo del mismo texto Yves Zimmermann acota: “La brutal cantidad y, sobretodo, las más absoluta anarquía en el conjunto y en la interrelación de los diversos comunicados –especialmente en los de carácter comercial- debe denunciarse como una grave polución, la visual, que afecta tanto al individuo como a su entorno, pero que es probablemente imposible de detener ya que constituye uno de los pilares fundamentales de la sociedad con régimen económico de competencia.”2 Hago estas acotaciones para remarcar dos cuestiones que creo son fundamentales para abordar la cuestión teórica del diseño; por un lado como lo señala Munari, ya desde los años sesenta las escuelas de arte –que eran los recintos donde se preparaba a los diseñadores- encaminaban a los nuevos profesionales por la senda de la lógica y la matemática –la geometría y el cálculo- y lo alejaban de la tradición romántica subjetivista, que empezaba a aparecer anacrónica frente a las nuevas necesidades que había planteado el desarrollo de postguerra, el panorama empezaba a integrarse en lo que ha devenido -como lo señala McLuhan- la aldea global y su máxima…”el medio es el mensaje.”. Por el otro lado como Zimmermann lo señala puntualmente, se habla ya de brutalidad y anarquía; treinta años más tarde nos encontramos ante una encrucijada, que como planteo desde mi protocolo, considero tecnológica y que ha desbordado en demencia galopante. Los nuevos complejos culturales preparan nuevos ejércitos de diseñadores y programadores que reinventan mundos pletóricos de secuencias paranoicas, se habla de drogas de diseño que van acompañadas de mundos diseñados ad-hoc, el panorama después del 11 de septiembre nos catapulta a un nuevo panorama; toda la capacidad creadora ahora está dirigida al perfeccionamiento de las armas en todas sus desinencias. Tal es el espectro que se desdibuja ante un planteamiento teórico del diseño en sí mismo.

En cuanto a los postulados de Munari, la cuestión no ha cambiado en su noción primaria, la enseñanza del diseño desde ese momento había cambiado su eje de concepción -del clásico planteamiento estético-, que veía a la belleza y la fealdad como conceptos preceptivos, hacia el principio de coherencia formal basado en la facilitación que proveía la utilización de las nuevas tecnologías. Poco o mucho la cuestión es básicamente la misma, Munari señala: “Para hacer una comparación con nuestras escuelas, diría que esta comparación se acerca más a las escuelas nocturnas y con las escuelas de artes y oficios, y de las que al menos salen operarios técnicos expertos. Y ello es así porque es precisamente la técnica lo que se puede enseñar, no el arte. El arte, o existe o no existe. Es como intentar explicar el Zen.”3

Aquí se abre una disyuntiva determinante en el planteamiento a dilucidar, ¿es necesario hacer énfasis en la cuestión artística o en la cuestión técnica?, ¿qué tanto esa objetividad de la que habla Munari en su texto, sigue siendo tabla rasa, en la nueva plataforma tecnológica? Aquí hay campo de acción para una prospectiva que se vaya adaptando a las exigencias mismas de esta nueva visón de la Maestría que estamos comenzando, nadie negaría que una mejor comprensión y dominio de las nuevas fases digitales –fotografía, edición no lineal, interfases de audio, plataformas multimedia, bases de datos- acarrean beneficios ilimitados; y que mejor, acompasado, con sí, una imagen objetiva que rebase la sensibilidad subjetiva y nos replantee dialécticamente, heurísticamente, fenomenológicamente; en una palabra metodológicamente nuestra cuestión esencial. En nuestro caso tiene que ver cómo es planteado en ese vademécum, que menciona Munari, con ese banco personal de imágenes, memoria, experiencia; que cada uno como individuo va formando en su existencia. El universo  de imágenes tanto visuales como auditivas y vivenciales –aludo a los nuevos conceptualismos, principalmente- nos rebasa día con día, es básico que el profesional del diseño de nuestros días tenga la voluntad, la preparación y la sapiencia para poder filtrar este cúmulo de información, para no perder la coherencia.

El problema se debe replantear desde la perspectiva de las nuevas plataformas en las que la información se genera y circula, ¿a qué niveles hemos llegado? y ¿hacia donde va el control de la circulación de esta información? La plataforma económico-socio-política ha rebasado el concepto clásico de estado, la ramificación de la corrupción corre en trayectorias exóticas, las nuevas naciones se acostumbran o se tienen que integrar a los deslindes que van marcando los reposicionamientos de líderes, caudillos y corporaciones transnacionales que juegan en tableros, donde se habla de la feudalización del poder, donde la cifra que a gastado y sigue gastando EU en una guerra contra el Islam bastaría para acabar con los problemas básicos de hambre y contaminación a nivel global; todo este maremagnum de información es el nuevo contexto que compete al profesional de hoy. Es en ese contexto que la comunicación visual se mueve, es el nuevo panorama del diseñador los elementos del diseño “van del diseño de fotografía, a la plástica, al cinema; de las formas abstractas a las imágenes complejas; a los problemas de percepción visual, que se refieren al aspecto psicológico del problema, tales como relaciones entre figura y fondo, mimetismo, moiré, ilusiones ópticas, movimiento aparente, imágenes y ambiente, permanencia retínica e imágenes póstumas. Tema que comprende todo el grafismo, todas las expresiones gráficas, desde la forma de un carácter de letra a la compaginación de un periódico, del límite de la legibilidad de una palabra a todos los medios que facilitan la lectura de un texto.”4

Singularmente una de las disciplinas que se ha transformado de raíz a consecuencia de la fase digital de la tecnología ha sido el diseño, el diseño gráfico particularmente en función del campo de acción que se vio infinitamente incrementado por la fotografía, la cinematografía, la multimedia, etcétera; el mundo día a día se ve transformado, hoy prácticamente el campo del diseño no tiene límites.

El deslinde de una reflexión concienzuda de la teoría del diseño, creo empezará al momento de saber de nuestro tutor y la medida de los planteamientos que se generen a raíz de congregarnos en los diferentes grupos y confrontar nuestros temas de tesis y arrancar con los seminarios correspondientes. A manera de conclusión, yo destacaría conceptos como el de identidades culturales que desarrolla Eco, refiriéndose al signo, el signo icónico y el código; sus perspectivas de estudio, que tiene que ver con la semiótica, la semiología y ahora con la teoría de la información. Con esto quiero remarcar una tendencia propia del investigador y su metodología, en el sentido de las inquietudes que se están tratando de despertar en los aspirantes a esta maestría. La cadena de que nos habla el ensayo introductor de Elizabeth Orna y Graham Stevens (2001) “Información y conocimiento”, conocimiento-información-conocimiento, acentúa esta actitud que diferencia, al estudiante que tiene un compromiso por licenciarse y la nueva plataforma que está planteando la reformulación de raíz de la Maestría en Artes Visuales y de la cual estamos siendo protagonistas. A mi entender es medular revisar concienzudamente a Eco y su Semiótica y Filosofía del lenguaje, así como a Joan Costa y toda su labor en la escuela de diseño de Barcelona, como hacer hincapié en no menos de una docena de textos de la colección de la editorial Gustavo Gili, entre otras muchas labores de campo que se han propuesto en este curso propedéutico.

Notas:

1 B. Munari. Diseño y comunicación visual. Colección Comunicación Social. Ed. GG.

Solapa.

2 B. Munari. Diseño y comunicación visual. Colección Comunicación Social. Ed. GG.

p.7.

3 B. Munari. Diseño y comunicación visual. Colección Comunicación Social. Ed. GG.

p.16.

4 B. Munari. Diseño y comunicación visual. Colección Comunicación Social. Ed. GG.

p.19.

Bibliografía propuesta:

1. B. Munari. Diseño y comunicación visual. Colección Comunicación Social. Ed. GG.

2. Humberto Eco. Semiótica y filosofía del lenguaje.

3. Humberto Eco. La estructura ausente.

4. Jean Baudrillard. El sistema de los objetos. Siglo XXI editores.

5. Rafael Bosh. El trabajo material y el arte. Editorial Grijalbo. Colección 70.

6. Juan-Eduardo Cirlot. Diccionario de símbolos. Nueva Colección Labor.

7. José Baltanás. Diseño e historia. Invariantes. Ed. GG.

8. Anna Calvera. ¿Arte o

Diseño?. Ed. GG.

9. André Ricard. Conversando con estudiantes de diseño. Ed. GG.

10. Wicious Wong. Fundamentos del diseño. Ed. GG.

11. Norberto Chaves. El oficio de diseñar. Ed. GG.

12. Donis A. Donis. La sintaxis de la imagen.

Luis Alberto Zamora Cubillos

lazc@cablevision.net.mx

lazc@xipe-totec.org

55 66 60 54

044 55 19 20 68 68

Diseño y Comunicación

Archivado en: Iconografía, Maestría Artes visuales y diseño,

Tres métodos, tres enfoques.

Tres métodos, tres enfoques.

Metodología.

En el texto Método Científico, Francisco Herrera Clavero y Ma. Inmaculada Salguero del departamento de Psicología Evolutiva de la educación de la Universidad de Granada nos dicen: “La Metodología General trata de los métodos que pueden aplicarse a todo el dominio del pensamiento teórico, por lo que podemos hablar de ella como Epistemología o Teoría de la Ciencia encargada de clarificar los factores y procesos que intervie­nen en la producción del pensamiento teórico y del conoci­miento científico; así como, validar y regular estrate­gias utilizables en la elaboración teórica.” Lo anterior lo asumiremos como preámbulo a otra aseveración de otros teóricos –Barriga y Henriquez (2003)- que aclaran que, “…al implicarnos en la construcción del objeto de estudio debemos considerar que dicha construcción parte desde la percepción de un fenómeno de interés, en cuya construcción entra tanto el análisis que nos permite desconstruirlo conceptualmente, como la síntesis que posibilita su reconstrucción como en concreto pensado.” Siguiendo a Bourdieu, Chamboredon y Passeron en el oficio del sociólogo, siglo XXI editores, México, D.F., 1993, pps 51-81, esta idea de la construcción-desconstrucción del objeto se aclara con el siguiente planteamiento: “…Esta construcción del objeto no es algo que se opera de un golpe o por un golpe de suerte en el acto teórico inaugural. Esto último lo enfatiza César Germaná al decirnos que el objeto de estudio “se logra por un programa de observaciones o de análisis a través del cual lo que se efectúa no es un plan que se diseña con anticipación, a la manera del ingeniero: es un trabajo de largo aliento, que se cumple poco a poco, por retoques sucesivos, por toda una serie de correcciones, inspiradas en lo que se denomina el oficio, es decir ese conjunto de principios prácticos que orientan las elecciones a la vez pequeñas y decisivas”. Con la construcción del objeto, el sociólogo puede alcanzar una visión relacional de la vida social y con ello una nueva mirada, o que constituye una verdadera ruptura con sus cánones mentales establecidos…” Por el momento lo que interesa es captar esa visión relacional de la vida social de la construcción del objeto y entender como se abre una coyuntura donde es posible replantear la metodología según sea el caso que nos incumba, en función de su originalidad, de sus aportaciones al conocimiento y a la comprensión que se tiene desde el método mismo. Traeremos a colación por cuestiones de organización primeramente el método analítico-sintético, después el fenomenológico y después conceptualizaremos el heurístico.

Método analítico-sintético:

En general se habla de un mismo procedimiento que combina ambas instancias en el desarrollo de un mismo planteamiento, la fase analítica se encarga de desmenuzar, atomizar, separar los elementos del objeto en cuestión para abordarlo y accionar lo que sería propiamente el estudio de sus particularidades, después se perfila el carácter mismo del análisis, puede ser lógico-matemático, experimental, axiológico; de aquí y por efecto dialéctico se reinvierte el proceso y se procede a la fase sintética, las partes del fenómeno son reintegradas en una nueva solución que se detona en función del nuevo planteamiento, acarreando un postulado nuevo; la síntesis también presenta el carácter desde donde se le indujo, con esto quiero decir será lógico-matemático, retórico-axiológico o experimental. Regularmente a este procedimiento se le asocia con el método dialéctico, mismo que en su fase moderna se plantea por filósofos como Marx, Engels, Lenin y que deviene en el pilar del método dialéctico materialista. En sus rasgos más generales constituye el conocimiento científico, los postulados más sobresalientes que han determinado el estado general de la ciencia de hoy. Entre algunos de los logros más notables dentro de este contexto se pueden nombrar, la hipótesis cosmogónica de Kant, la ley de la conservación y la transformación de la energía, la teoría evolucionista de Darwin, para desembocar en la teoría de la estructura celular de los organismos vivos. Recapitulando Mario Bunge nos dice: “El método inductivo-deductivo y el método analítico-sintético siguen el proceso científico de razonamiento. El método inductivo-deductivo estudia casos individuales para llegar a una generalización, conclusión o norma general y después se deducen las normas individuales. El método analítico-sintético descompone una unidad en sus elementos más simples, examina cada uno de ellos por separado, volviendo a agrupar las partes para considerarlas en conjunto.” De este modo afirmamos que las cuatro etapas del proceso de investigación del método científico en general son las siguientes: análisis, síntesis, inducción y deducción.

El método fenomenológico:

Se dice de la sociología fenomenológica basada en la filosofía del alemán Edmund Husserl y en le método de comprensión de Max Weber que alude a la aproximación del los fenómenos sociales excluido el concepto de la lucha de clases. El debate planteado en el plano epistemológico se da en torno al sentido subjetivo que se da a estos fenómenos. Se resalta la estructura del contenido y de la interpretación de la realidad a través del significado subjetivo. Pretende “ir a las cosas” para que ellas se de-velen ante la mirada del conocimiento, presume ser un método connatural al espíritu. Siempre se le ha relacionado, aunque no con el mismo nombre, al método inicial de toda filosofía, que debe comenzar por dirigir la mirada del intelecto al ser de las cosas y luego al propio ser. Es menester practicarlo sin prejuicios que deformen la realidad y naturaleza misma del conocimiento, especialmente la del intelecto sea dicho la verdad o manifestación trascendente. Desde la óptica de Husserl es el método más riguroso y conducente para iniciar cualquier obra seriamente filosófica, impide la intromisión de elementos no evidentes, de concepciones preconcebidas; es decir conduce a la inteligencia a atenerse a la evidencia objetiva, a lo que el ser dice de sí mismo, a su manifestación, presentación o de-velación ante la inteligencia que lo indaga.

Singularmente el método reporta en los diversos sectores de la filosofía, de la psicología, la lógica, la estética, la ética, la filosofía jurídica y social, entro otros campos frutos fecundos que han ayudado a la inteligencia a centrar su verdadero objetivo. En el campo de la filosofía y como punto de arranque conecta inmediatamente a la inteligencia con su objeto: el ser trascendente, a describirlo, todo lo que ese ser es y develar todo lo que en sí mismo encierra en su manifestación. Condición sine qua non una vez realizada esta operación de arranque, la Fenomenología debe ser superada e integrada mediante una actividad rigurosamente filosófica: la de la metafísica, indagando los últimos fundamentos o causas de ese ser trascendental inmediatamente manifestado. De este hecho deviene la seriedad del planteamiento fenomenológico en virtud del cual solamente puede ser solventada una posición metafísica, en la cual debe culminar toda verdadera Filosofía en aras de indagar y esclarecer el ser hasta sus últimos fundamentos o razón de ser.

El método heurístico:

Apoyado en un análisis exegético del tema de la Heurística en el texto Origen del concepto y origen de un problema de Carlos Eduardo Maldonado, haré una compilación de los aspectos más sobresalientes del método. Rastreando en los anales de la historia se ve a la heurística ya estar presente en el periodo clásico de la Grecia antigua sin ser un objeto directo y explícito de tematización. Pasa desapercibida hasta la Edad Media y buena parte de la Edad Moderna. Es después de la segunda mitad del siglo XX que se convierte en tema directo y explícito de trabajo. Como sustantivos aparecen heurésis y heuretós y el verbo que se encuentra en la raíz, heurema; que refieren a la invención, el descubrimiento, lo que se puede encontrar o inventar, la invención, el descubrimiento debido a la reflexión y no al azar. Consecuentemente los elementos irracionales o extrarracionales que aparezcan en tal o cual invención o descubrimiento deben quedar fuera del método heurístico. Textualmente cito: “Desde el punto de vista heurístico, no existe en principio ninguna diferencia entre invención y descubrimiento, una distinción que tiene mucho más que ver con el desarrollo de la ciencia en la modernidad a partir del paradigma newtoniano, y que consiste en contraponer teoría y práctica dándole, sin embargo, un alto reconocimiento a la experimentación. De esta suerte, el hallazgo, la invención o el descubrimiento ocupan exactamente el mismo estatuto y nivel y constituyen el objeto de una tematización racional. Tal es el tema de origen de la heurística.”1

El autor abunda que cuando se usa el concepto como sustantivo se lo identifica con el arte o la ciencia del descubrimiento, pero que cuando es usado como adjetivo se refiere a cuestiones específicas como estrategias heurísticas. Es de tal modo que la heurística forma parte de los métodos, es decir de los caminos del descubrimiento científico. Subraya el autor que más ampliamente, la heurística forma parte del proceso mismo del descubrimiento y de la investigación teórica en el sentido más fuerte de la palabra: lógica. Nos advierte el autor que el proceso de investigación –proceso eminentemente guiado por la lógica- comprende dos momentos principales, la invención de resultados y conocimientos, y la demostración de los resultados. En la distancia, el más importante es el primero; y es precisamente en este sentido que la heurística forma parte del cuerpo de la lógica.

Según Maldonado desde este punto de vista, la lógica estaría compuesta por cuatro partes: la metodología, la semiótica, la lógica en sí misma y la heurística. Concluye en este punto…”A la semiótica debe la lógica su fundamentación, a la metodología, su perfeccionamiento; a la heurística, finalmente, su sentido mismo, puesto que el ejercicio de la lógica no es otro que el de servir de hilo, marco, criterio o parámetro para la investigación científica.”2 En este sentido y de manera definitiva la investigación científica es en la actualidad el motor, la dínamo que promueve la investigación y el descubrimiento científicos, la capacidad para formular y resolver problemas. Y es la heurística la que se debe comprender inicialmente como aquella parte de la lógica consistente en la búsqueda de procedimientos adecuados para la solución de problemas. Entre estos procedimientos encontramos los experimentos, las teorías, la elaboración de modelos, recientemente la simulación, y finalmente la aplicación de los experimentos, modelos y teorías para intervenir de manera directa en los comportamientos de la sociedad y de la naturaleza en general.

Para asentar sus postulados el autor menciona que la heurística inscribe su comprensión en tres grandes áreas, aunque con distinta importancia y desigual reconocimiento social, académico y científico. A entender son las siguientes:

a) La heurística como un enfoque y método propio del pensamiento sistémico, con particular interés en temas como la racionalidad de los agentes y la elaboración de estrategias de acción,

b) La heurística como la entienden principalmente las ciencias de la organización –la administración de empresas-, así como la ingeniería –notablemente la ingeniería de sistemas- consistente en el desarrollo de reglas precisas –específicamente, procedimientos algorítmicos- en la solución de problemas bien determinados; y

c) La heurística filosófica en el sentido de la elaboración de una lógica de reconocimientos, formulación y resolución de problemas, dada la importancia al mismo tiempo científica, filosófica y social de los mismos. Esta última para el autor es considerada la más importante y paradójicamente la menos desarrollada y reconocida. Al grado de proponer a partir de la idea de heurística filosófica, la noción de la heurística como una ciencia. Su tesis es que las ciencias de la complejidad pueden contribuir como basamento para la heurística- como ciencia o como lógica. Sugiere que dada su radicalización estuvo oculta en el sentido de que nunca fue un objeto directo de tematización y problematización, que por no explicarse de manera directa, permaneció próxima a fantasías próximas a la irracionalidad. Y yendo al extremo afirma que esta radicalización de la heurística es la radicalización misma de los iniciadores, de aquellos que no hicieron concesiones a la tradición y que por ello mismo llevaron a cabo una inflexión –por decirlo de alguna manera-, en la historia y la vida del conocimiento. Esta radicalidad –nos dice- constituye exactamente el objeto de una historia de la heurística. Que en el lenguaje de Thomas Kuhn, dicha radicalidad de la heurística no es otra cosa que la efectuación de rupturas epistemológicas –epistemológicas, metodológicas, lógicas, conceptuales-, que son o que implican, en verdad, rupturas sociales.

Concluyendo y anticipando un planteamiento mucho más profundo del estudio de la heurística, menciono que la acepción contemporánea, de la heurística es comprendida como la ciencia de la creación de sistemas de conocimiento con una determinada plausibilidad y en sistemas de invención y descubrimiento bien adaptados. Buscaré el momento preciso para ahondar en la cuestión de la heurística y el método, así como de las transformaciones de la epistemología y la filosofía de la ciencia.

A manera de conclusión es preciso mencionar que el proceso, adaptación, elección, y ulterior aplicación de tal o cual procedimiento metodológico no se da así mecánicamente, para efectos de ilustrar esta suerte de introducción en nuestro curso propedéutico, es menester hacer un recuento de los procedimientos metodológicos y es sólo bajo tal óptica que este ejercicio introductorio a la epistemología es válido y se puede contextualizar. Vaya pues una invitación al debate y la comprensión a todo el círculo de convocados al curso propedéutico, con el más atento saludo y la invitación a que tal vínculo nos una y proponga la estrategia para complementar nuestras ulteriores actividades.

Bibliografía.

-Método Científico

Francisco Herrera Clavero y Ma. Inmaculada Salguero

Departamento de Psicología Evolutiva de la Educación

Universidad de Granada

-El Método Fenomenológico de la Investigación Filosófica

Patricio Antonio Bahamondes Becerra

20 de junio de 2007

http;//pbahanondesprf313.wordpress.com

1 y 2-Origen del concepto y origen de un problema.

Carlos Eduardo Maldonado

Universidad Externado de Colombia

Texto aprobado: aparece en un libro sobre CTS, Arte y Ciencia, publicado por la Universidad Javeriana, Bogotá (2005).

Alberto Zamora

Diseño y Comunicación

lazc@cablevison.net.mx

lasz@xipe-totec.org

55 66 60 54

Archivado en: Maestría Artes visuales y diseño,